Para ti, adulto/a
Abrázale y escúchale, demuestra que estás presente. Reconoce su tristeza con empatía y valida lo que siente sin minimizarlo ni intentar arreglarlo de inmediato. Recuérdale que está bien sentirse triste, que estás ahí para acompañarlo y que esto también va a pasar.
Permítanse sentir la emoción y nombrarla para reducir su intensidad. Cuando estén más tranquilos, hablen sobre lo ocurrido y ayúdale a entender si necesita aceptar la situación o hacer algún cambio para sentirse mejor.
Pasos recomendados:
Reconoce lo que siente y respiren profundo.
Bríndale seguridad y calma a tu lado.
Realicen una actividad tranquila juntos.
Ya en calma, identifiquen la causa y cómo afrontarla.
Puedes ayudarle a sentirse mejor con actividades como jugar, leer o pasear. Luego, acompáñalo a retomar sus actividades poco a poco. Así le ayudas a desarrollar herramientas emocionales y a que su cerebro encuentre nuevas formas de sentirse mejor.
Cómo ayudar a tu niño que está triste
🤝 Abrázalo y escúchalo sin interrumpir. La presencia física y emocional lo hace sentir seguro.
🗣️ Valida su emoción: “Entiendo que estás triste. Está bien sentirse así.” Evita decir “no llores”.
🧘 Ofrece un momento de calma juntos: un abrazo, respirar despacio o dibujar lo que siente.