Para ti, adulto/a
Valida su miedo sin juzgar y pregúntale qué le asusta, escuchando con paciencia. Nunca ridiculices sus miedos, por pequeños que parezcan. Recuérdale que el miedo es una emoción importante y que, cuando aparece, su cerebro entra en alerta, por lo que primero necesita calmarse antes de poder entender lo que siente.
Ayúdalo a regularse con respiraciones, contacto físico o una voz calmada. Pueden incluso imaginar juntos un “escudo mágico” que lo protege. Desde la calma, acompáñalo a comprender que puede sentir miedo y aun así actuar, ganando seguridad poco a poco.
Pasos recomendados:
Escuchar y validar lo que siente.
Calmar su cuerpo con respiración, abrazo o estímulos sensoriales.
Hablar sobre el miedo para aclarar ideas y distinguir lo real de lo imaginado.
Practicar pequeños retos para desarrollar seguridad.
Recuérdale que aprender cosas nuevas puede dar miedo, pero con práctica ese miedo disminuye. Por ejemplo, si teme a la oscuridad, pueden explorarla poco a poco con luz tenue y juegos. Así le ayudas a entender que su mente a veces crea miedos que pueden superarse con apoyo, confianza y experiencia.
Cómo ayudar a tu niño que siente miedo
🦸 Valida su miedo: “Entiendo que tienes miedo. Eso es muy valiente de tu parte compartirlo conmigo.”
🗣️ Pregúntale qué le asusta y escucha con paciencia, sin minimizar ni ridiculizar sus preocupaciones.
🪄 Creen juntos un ‘escudo mágico’ imaginario o un ritual de seguridad que lo haga sentir protegido.