Para ti, adulto/a
Ayúdale a nombrar lo que siente y recuérdale que las emociones pasan, como las nubes. Evita decir “no pasa nada”; en su lugar, dile “estoy aquí contigo”. Respiren juntos: inhalen 4 segundos, sostengan 4 y exhalen 4, ayudándole a recuperar la calma.
Permítele sentir la ansiedad sin apresurarse a eliminarla, entendiendo que es una respuesta natural del cerebro para protegernos, aunque a veces se active de más. Desde la calma, acompáñalo a descubrir qué le ayuda a sentirse mejor, como un abrazo, palabras de cariño o recordarle que puede lograrlo y que cuenta contigo.
Pasos recomendados:
Nombrar lo que siente y pausar para respirar.
Brindar seguridad y confianza: “estoy contigo, tú puedes”.
Identificar qué le calma y practicarlo juntos.
Ya en calma, ayudarle a pensar soluciones con confianza.
Refuerza pensamientos de autoconfianza y enséñale que equivocarse es parte de aprender. Puedes ayudarle a transformar ideas como “esto es difícil” en “esto es un reto que puedo superar”. Así aprende a manejar la ansiedad con mayor seguridad y a confiar en su capacidad para afrontar lo que venga.
Cómo ayudar a tu niño que está ansioso/a
🗣️ Ayúdele a nombrar lo que siente: “Parece que te sientes preocupado/a. ¿Me cuentas qué está pasando?”
🌬️ Practiquen juntos la respiración: inhala 4 segundos, sostén 4, exhala 4. Hazlo tú también para que lo vea.
☁️ Recuérdale que los emociones pasan como las nubes. Evita minimizar: di “estoy aquí contigo” en lugar de “no pasa nada”.